En vías urbanas se suele presentar con cierta frecuencia un accidente por alcance. Esto ocurre cuando se produce un choque frontal con la parte trasera de un vehículo que se detuvo. Cuando esto sucede a velocidades moderadas o bajas no suele haber daños graves. Sin embargo, en carreteras o al conducir a alta velocidad puede generarse un alcance en cadena (repercute en varios coches).

Las causas más comunes son reducciones abruptas de la velocidad o el completo detenimiento de un coche sin previo aviso. Lo que deja a los conductores de detrás del coche una poca o nula capacidad de respuesta. También puede ocurrir cuando un coche está detenido y el conductor que viene detrás se aproxima demasiado rápido.

Se presenta habitualmente en vías muy concurridas donde la movilidad se ve limitada. Frente a señales de Stop, semáforos o cruces peatonales es fácil ser víctima de estos sucesos. Uno de los escenarios más peligrosos para estos accidentes son los caminos con niebla o poca visibilidad.

Indemnización de accidente por alcance

Aunque a nivel teórico, un accidente por alcance es simple de comprender pero tiene múltiples implicaciones porque se deben evaluar diversos aspectos al considerar una indemnización para estas circunstancias. Estos son algunos de los puntos más importantes a considerar al sufrir un incidente de este tipo:

¿Qué puedo reclamar por indemnización?

Un accidente por alcance tiene las mismas implicaciones y consecuencias para ambas partes, como cualquier otro siniestro automovilístico. Es por ello que los reclamos de indemnización mantienen las mismas condiciones y contemplan los mismos tipos de daño.

Es posible alegar daños materiales donde se pondera el coste de las reparaciones a las que se deberá someter el vehículo. También daños personales en caso de que se hayan sufrido lesiones físicas. Y si el automóvil influyera en los ingresos del afectado es posible alegar perjuicios patrimoniales.

¿Quién paga un accidente por alcance?

En un accidente por alcance entre dos coches pese a que ambas partes son afectadas, solo una es culpable. Y es aquel que produce el impacto, este se debe hacer cargo de los costes. Aunque esto podría convertirse en una disputa la aseguradora puede determinar rápidamente quien ha ocasionado el incidente.

Sin embargo, cuando la colisión que recibe el vehículo es muy fuerte este a su vez puede chocar con otro coche. Esto se conoce como alcance por lanzamiento y quien paga es aquel que ocasiona ambos golpes. Determinar el responsable de esta eventualidad también se puede hacer de acuerdo a lo estipulado en la ley de tránsito, para lo cual solo se deberá demostrar que uno de los involucrados no cumplió algún estatuto.

Otro escenario particular es el doble accidente trasero en el cual la situación podría parecer más complicada. Se usa este término cuando ha ocurrido un accidente por alcance y el vehículo de atrás ha sido impactado por otro coche. En dichos casos hay 2 culpables que deben encargarse de los daños. Tanto el que ha originado el primer choque como el conductor que ha desencadenado el segundo impacto.

Las lesiones y la indemnización

Las aseguradoras suelen establecer muchas condiciones, clausulas e inconvenientes para pagar indemnizaciones. En el caso de las lesiones leves causadas por un siniestro de este tipo puede ser muy problemático.

En estas colisiones los daños físicos suelen ser leves y por lo general se reciben en la columna. Algunos de estos pueden ser lumbalgia, esguince cervical o dorsalgia postraumática. Suelen sanar en poco tiempo sin presentar complicaciones pero pueden ser ignoradas por la aseguradora.

Esto se debe al artículo 135 del baremo de tráfico donde se establecen múltiples requisitos para indemnización por traumatismos en la columna. Apoyándose en este estatuto el reclamo puede volverse complicado si no se tiene una correcta asesoría. Sin embargo, incluso los daños leves causados por accidentes de alcance son motivo para indemnización.